El trabajo de un médico muchas veces es una carrera contrarreloj contra el peor enemigo de la humanidad: el tiempo. Especialmente en las zonas con pocos recursos, cuando una persona está perdiendo sangre no cuentan con los medios suficientes para hacer una transfusión o no pueden realizarla porque no tienen sangre compatible.

ErythroMer, la primera sangre artificial

Lo que solo se ha podido ver en alguna ocasión en películas de Ciencia Ficción podría ser finalmente una realidad gracias a investigadores de la Universidad de Washington, que han podido crear los primeros glóbulos rojos artificiales. Estos son muy fáciles de almacenar y transportar, y bastaría con mezclarlos con un poco de agua para poder inyectar la sangre en el paciente.

El estudio fue bautizado como ErythroMer, y el pasado sábado fue presentado en la primera jornada de la 58 reunión de la Sociedad Americana de Hematología (ASH) que tendrá lugar hasta el próximo martes 6 y que ha reunido a más de 27.000 especialistas de todo el mundo en esta materia.

ErythroMer, es el nombre que ha recibido la primera sangre artificial

Estos nuevos glóbulos rojos están diseñados para emular las funciones vitales de los naturales, pero todavía no se ha confirmado que se puedan utilizar en humanos. No obstante, ser el caso, sería una alternativa muy valiosa en zonas y situaciones donde es difícil de obtener la sangre o de almacenarla.

Estas células han sido concebidas para ser liofilizadas, se almacenan a temperatura ambiente y se pueden reconstruir fácilmente con agua. Según Allan Doctor, de la Universidad de Washington y el principal autor del estudio, “ErythroMer sería un sustituto de la sangre que un médico puede llevar en un paquete consigo y, literalmente, sacarlo, añadir agua e inyectar”.

Aunque se trata de un gran avance en el campo de la medicina, este solo ha sido probado de momento en ratones, aunque con un resultado muy exitoso. No obstante, queda mucho para que pueda ser utilizado en humanos.

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